ESPACIOS DE FUERZA, PRIMER VISIONADO

 



Capturamos fragmentos de aquel espacio. 
Omar  y su mujer nos abrieron sus puertas.
Sol de Tokio. 
Situado entre perchas, vapor y miles de prendas de ropa.
Sus detalles, en una jornada que tuvo que ser breve, debido a su trabajo.
La radio estuvo siempre prendida, las máquinas también.
Ningún centímetro desperdiciado.

Tomamos un café después, nos hubiese gustado invitarlos.

Elegimos ese rincón en el barrio de colegiales por ser de los pocos que
quedan por la zona. Por proteger un oficio realizado de manera manual
y antigua, por la cantidad de ropa que se ve del otro lado del vidrio, la
cual parece ser infinita.
Quisimos retratar aquel orden y también su desorden necesario, sus 
herramientas de trabajo, la paciencia que implica este trabajo y los
detalles personales de Omar que se camuflan si no se mira con atención.
Quisimos mostrar todo esto de forma breve. Elegimos planos en 
los que se ve el orden y en otros el desorden. 
La radio que suena y aquel calendario nos hablan de ellos.
Las máquinas hablan por sí solas de su antigüedad. 
Aquel "Miércoles" escrito a con marcador nos devuelve lo humano,
que a veces da la sensación de estar desapareciendo. 

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